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Astrología como perteneciente al mundo de las ciencias y de los lenguajes

Por Germán Rosas

Maracaibo, 6 febrero 2013 13h25m

 

“Preguntémonos por qué el Ser Humano crea ciencias.

Preguntémonos por qué el Ser Humano crea lenguajes.

¿Responde a sus necesidades?

¿Si?  ¿A cuáles?

1.    Necesidades de supervivencia.

2.    Necesidades de afecto.

3.    Necesidades de afiliación

4.    Necesidades de autorrealización.

Se crea ciencia para estudiar los fenómenos de la naturaleza (incluido el Ser Humano como parte de la Naturaleza) para observarlos, ordenarlos, establecer su naturaleza, ciclos, y para, antes que ellos se presenten, predecirlos; y, de ese modo, lograr ventajas.

Se crea lenguajes para crear memoria, para dar información, para registrar hechos valiosos que logren que las generaciones que recién nacen no tengan que intentar en vano adquirir toda la experiencia humana acumulada (todas las ciencias y todos los lenguajes), sino, para tan sólo apropiarse en forma rápida de lo registrado.

La ciencia se va innovando generación tras generación; igual los lenguajes;  pero, también ciencias y lenguajes se van degenerando y, en muchos casos, perdiendo.

Es natural porque la moda opaca lo clásico; eso no sucede solamente con los zapatos, los pantalones, las faldas, la ropa interior y los sombreros; también pasa  de las ciencias y lenguajes.

Ejemplo: para decir:

 - "Mira Mario, venga y le digo"

No necesita usar latín, griego, o el dialecto en alemán -según Jorge Luis Borges- creado por Martín Heidegger...

Pero... para conversar acerca de Mario como ser existente, con un contenido y un posible sentido dentro del universo..., ya no nos sirve el lenguaje del gomelo ni el lenguaje pintoresco y suficiente, para ellos a lo largo de su vida, de los emo.

La Astrología como lenguaje tiene una historia de seis  mil años.  Pero ha sido en los últimos 120 años donde ha llegado a su madurez con una brillante excepción en el siglo 16 gracias a los aportes de un médico astrólogo, consejero de Renato Descartes, Jean Baptiste  Morín de Villefranche, cuyo libro en 23 tomos está bien custodiado en la Biblioteca del Vaticano.

La Astrología, como ciencia, 1) adquiere presencia con la vida y obra de Isaac Newton, 2) posibilidad de uso masivo en lo elemental, con los ordenadores (computadores, iPad, tabletas, celulares de última generación, etc.)  cada vez solamente más veloces y sorprendentes en su capacidad de diagramación, pero siempre necesitados de la intervención de un humano enredado en metros y metros de cables de los que no ha podido prescindir en forma completa; 3) producto tecnológico, aún no porque no es masiva la NECESIDAD de evolucionar al máximo como ser humano, ya que lo único que parece contentar a las masas, por su educación, es jubilarse y poder morir sin que la mesada mensual le sea escasa.

Como ciencia, la Astrología pertenece a la Física. Su campo de estudio es predecir lo mejor del inventario de la vida  de cada humano e incitarlo a que lo desarrolle al máximo;  hacerle ver que, una repetición genética por más brillante que parezca a la radioemisora de su pueblo o el periódico de su ciudad, es solamente un acto fallido, acto fallido de 40, 60, 70, 80 años de esfuerzos heroicos, sólo un esfuerzo estéril enfocado en usar el tiempo para estar “vertiendo la nada en el vacío” (la feliz frase es atribuída al gran George Ivánovich Gurdjieff).

Cuando las ciencias y los lenguajes están fundamentados y en su madurez alcanzan sencillez y diafanidad, lo que la disciplina de la gerencia puede producir es la tecnología.

Cuando las ciencias y los lenguajes no tienen madurez, se debaten en la confusión, en la variedad de pareceres que hacen imposible la creación de la tecnología; esto último desemboca en millones de estudiantes en diferentes países del mundo que terminan estudios de varios años pero no encuentran ser empleados, pues su capacidad adquirida no los hace deseables en el mercado laboral.

En la actualidad la Astrología en su contenido y uso está muy lejos del alcance de las personas cultivadas y de los hombres unamunianos "de carne y hueso".  Porque a ellos solamente se les presenta las visiones históricas de la astrología de la Grecia clásica, de la Roma decadente o del siglo de oro Árabe (siglo X), y, aún peor, de los programas matutinos en los canales de los países del tercer mundo con televidentes, a esas horas, de escasa cultura.

Sin embargo se puede llegar a interesar en una ciencia y en un  lenguaje valioso, como lo es la astrología, desde alguna faceta sencilla de su tecnología. Un ejemplo: se puede llegar a ser un innovador en la ciencia de la electricidad y de la energía usando un celular y preguntándose qué es una pila, por qué permite ella que el teléfono funcione, por qué la pila agota su poder, por qué no tiene más durabilidad, por qué no dura siempre.

De parecida manera, un habitante del mundo en el 2013 puede acceder a un programa de astrología, graficar las características del Sistema Solar en relación a su planeta Tierra y acudiendo a las leyes gramaticales del lenguaje astrológico (como cualquier gramática de cualquier lenguaje no pasa de 500 páginas), descubrir su inventario de acontecimientos y, asombrarse hasta lo indecible,  que no usa el 1 por millón de sus posibilidades dado que está solamente repitiendo vidas biológicas porque solamente ha sido muy bien educado para dejar que su vida se acabe como una vela prendida al mando tiránico de sus genes y de sus paradigmas implantados con mucho esmero por los amorosos adultos y los educadores.

Siguiendo la historia de la astrología, así como puede hacerse con la Química, la Física o la Matemática, se desemboca en usos tan sencillos como maravillosos para el bienestar humano. Pero..., no sé si feliz o desgraciadamente..., ni las personas cultas, ni los que ostentan poder, ni las grandes muchedumbres tienen idea de la astrología actual, ni siquiera cuando creen que la están usando quienes en su lenguaje tienen repetidamente la palabra  astrología.

Como toda ciencia y lenguaje válido, luego de una exposición que sustente su existencia, su metodología y objetivo, el sentido común indica la necesidad de ir al laboratorio.  Mismo que podría ser en un auditorio de postgraduados o en aplicaciones puntuales en casos bien definidos y observados por especialistas de otras ciencias; en el primer caso, como docencia, bastaría unas 30 horas; en el segundo caso, como aplicación, sería necesario observación de unos dos años.

Febrero, 2013. Este escrito existe por una conversación motivada por Octavio Machado. Sin su pregunta, este contenido no existiría. GR.”

 

L’Astrologie en tant que partie du monde des sciences et des langues.

Par Germàn Rosas

Maracaibo, 6 février 2013, 13h25.

Demandons-nous pourquoi l’être humain crée des sciences.

Demandons-nous pourquoi l’être humain crée des langues.


 

Répondent-elles à ses besoins ?

Oui ? Auxquels?

1.       Besoin de survie.

2.       Besoin d’affection.

3.       Besoin d’affiliation.

4.       Besoin d’accomplissement de soi.

La science est crée pour étudier les phénomènes de la nature (incluant l’être humain comme partie de la même), pour les observer, y mettre de l’ordre,  établir leur nature, leur cycle et pour –avant qu’il ne se présentent –les prédire, et de cette manière, obtenir des bénéfices.

Les langues sont créées pour créer la mémoire, pour transmettre de l’information, pour enregistrer des faits précieux qui feront que les générations qui naissent tout juste n’aient pas à essayer en vain d’acquérir toute l’expérience humaine accumulée (toutes les sciences et toutes les langues) mais qu’elles puissent se l’approprier en forme rapide.

La science se renouvelle de génération en génération ; tout comme les langues ; mais aussi les sciences et les langues se dégénèrent et, en beaucoup de cas, elles se perdent.

C’est naturel car la mode éclipse le classique ; ceci n’arrive pas seulement qu’avec les souliers, les pantalons, les jupes, les sous-vêtements et les chapeaux ; ceci arrive aussi aux sciences et aux langues.

Exemple : pour dire :

-« Hé Mario, viens que je te dise »

Vous n’avez pas besoin d’utiliser le latin, le grec, ou le dialecte en allemand –selon Jorge Luis Borges –créé par Martin Heidegger…

Mais… pour parler à-propos de Mario en tant qu’être existant, avec un contenu et un possible sens dans l’univers…, le langage de l’aristo ne nous est plus utile ni le langage pittoresque et suffisant, pour eux tout au long de leur vie, des emo.

L’Astrologie en tant que langue a une histoire de six mille ans. Mais c’est dans les 120 dernières années qu’elle est arrivée à sa maturité avec une brillante exception au XVIe siècle grâce à un médecin  astrologue, conseiller de René Descartes, Jean Baptiste Morin de Villefranche, dont le livre de 23 volumes est bien gardé à la Bibliothèque du Vatican.

L’astrologie, en tant que science, 1) acquiert présence avec la vie et l’œuvre d’Isaac Newton, 2) dans l’astrologie il y a possibilité d’usage massif dans l’élémentaire, avec les ordinateurs (iPad, tablettes, cellulaires de dernière génération, etc.) à chaque fois plus rapides et surprenants dans leur capacité de présentation graphique, mais nécessitant toujours l’intervention d’un humain emmêlé dans des mètres et des mètres de fils électriques des quels il n’a pas encore réussi à sortir complètement ; 3) l’astrologie est un produit technologique, non pas parce que le BESOIN d’évoluer au maximum en tant qu’ être humain n’est pas massif, car la seule chose qui semble contenter les masses, par leur éducation, c’est prendre leur retraite et pouvoir mourir sans que rien ne leur manque.

En tant que science, L’Astrologie appartient à la Physique. Son champ d’étude est de prédire la plus part des choses dans l’inventaire de la vie de chaque humain et l’inciter à les développer au maximum ; le faire voir que même si une répétition génétique paraît brillante aux yeux de la station de radio de son village ou du journal de sa ville, ce n’est qu’un acte manqué. Un acte manqué de 40, 60, 70, 80 ans d’efforts héroïques, seulement un effort stérile concentré sur le fait d’utiliser le temps pour « faire couler le rien dans le vide » (la joyeuse phrase est attribuée au grand George Ivánovich Gurdjieff).

Quand les sciences et les langues sont fondées et dans leur maturité elles atteignent simplicité et diaphanéité, ce que la discipline de la gérance peut produire c’est la technologie.

Quand les sciences et les langues n’ont pas atteint la maturité, elles se débattent dans la confusion, dans la variété d’avis qui rendent impossible la création de la technologie ; ceci se manifeste chez beaucoup d’étudiants dans différents pays du monde qui finissent des études de plusieurs années mais n’arrivent pas à trouver un travail puisque leur capacité acquise ne les rend pas désirables dans le marché du travail.

Dans l’actualité, l’Astrologie dans son contenu et usage est très loin de la portée des personnes cultivées et des hommes unamuniens (propre à Miguel de Unamuno) de « chair et os ». Car on leur présente seulement les visions historiques de l’astrologie de la Grèce classique, de Rome décadente ou du siècle d’or Arabe (siècle X), et pire, l’astrologie des programmes télévisés matinaux dans les postes du tiers-monde avec des téléspectateurs, à ces heures là, de faible culture.

Cependant, on peut arriver à s’intéresser à une science et à un langage de valeur, comme l’astrologie, à partir d’une simple facette de sa technologie. Par exemple : on peut arriver à être un innovateur de la science de l’électricité et de l’énergie en utilisant un téléphone cellulaire et en se demandant ce qu’est une pile, pourquoi celle-ci permet que le téléphone fonctionne, pourquoi son pouvoir s’épuise à un moment donné, pourquoi elle n’a plus de durabilité, pourquoi elle ne dure pas pour toujours.

De même manière, un habitant du monde en 2013 peut accéder à un programme d’astrologie et représenter graphiquement les caractéristiques du Système Solaire en relation avec sa planète La Terre. Aussi, en accourant aux lois grammaticales du langage astrologique (comme n’importe quelle grammaire de n’importe quel langage ne passe pas de 500 pages), il peut découvrir son inventaire d’évènements et s’étonner jusqu’à l’indicible, du fait qu’il n’utilise pas le 1 par un million de son potentiel étant donné qu’il est seulement entrain de répéter des vies biologiques parce qu’il a été trop bien élevé pour laisser que sa vie finisse comme une bougie allumée sous le contrôle tyrannique de ses gènes et de ses paradigmes implantés avec beaucoup de soin par les affectueux adultes et éducateurs.

En suivant l’histoire de l’astrologie, de la même manière qu’on peut faire avec la chimie, la physique ou la mathématique, on finit dans des usages aussi simples que merveilleux pour le bien-être humain. Mais…, je ne sais si heureuse ou malheureusement..., ni les personnes cultes, ni ceux qui détiennent pouvoir, ni les grandes foules ont idée de l’astrologie actuelle. Ni même quand ceux qui dans leur langage utilisent le mot « astrologie » de manière répétée pensent qu’ils l’utilisent.

Comme toute science et langage valide, après une exposition qui soutienne son existence, sa méthodologie et son objectif, le sens commun indique le besoin d’aller au laboratoire. La même chose pourrait être dans un auditorium de post-gradués ou dans des applications ponctuelles dans des cas bien définis et observés par des spécialistes d’autres sciences ; au premier cas, en tant qu’audience, il suffirait d’une trentaine d’heures ; au deuxième cas, comme application, une observation d’au moins deux ans serait nécessaire.

Février 2013. Cet écrit a été motivé par une conversation avec Octavio Machado

Sans ses questions, ce contenu n’existerait pas. G.R. »

 

Traduit par Sara Elizabeth Machado

Septiembre 15, 2013